Hiriente recuerdo de nucas partidas como gargantas mudas mojando de cólera la habitación del encuentro, así te veo romper los recuerdos con tus labios mojados y entregar mi cuerpo a la mentira descompuesta, vale la pena cobrar los errores con las encías sangrientas, no por la paz pero sí por el presente, verdugo de las cobardes razones que justifican nuestra historia.

1 comentario:

Hombre Extraño dijo...

¿sentada sobre el miedo de correr?