He tendido durante los últimos meses a desflorar las ideas y seguir a la más vencida como un oscuro placer del abandono, o más bien la vencida era toda yo sin el espíritu en los pies, ahora bien, los recuerdos no me sirven, no siento ningún camino para seguir, se podría decir que estoy en la hondura de un vacío. Las ideas de odio que vienen de un mundo ajeno en el que yo ya no puedo ser me siguen sangrando, o mejor dicho, no quiero ser, pero al estar en la hoguera soy libre, libre de los supuestos que implata la razón, pues aquí la razón es una pintura sobre la cama de un muerto, mi mente busca la sensación como si sintiendo estuviera en lo correcto, y es ahora mi lucha, darle palabra a ese impulso detenerme antes de que ocupe mi cerebro y de que me arrastre a su maldito lodo, soy consciente de que muchas de mis respuestas están contaminadas o sepultadas por piedras que puso el dolor con esmero, y ahora es momento de no creer en nada de lo que puso mi alma en su locura, como si se hubiera acabado el mundo y la imaginación se hubiera ido con él, allá donde ladran los perros tísicos, pero sé que dentro, en el lugar más apartado de dentro, hay una botella capaz de devolver la visión a mis ojos y he de atravesar aún más desiertos en los que padecer insolación y sed, he de salir de esta esfera en la que el centro sólo puede caer, porque vino cayendo, y para ello, tal vez, deba destruir destruyéndome lo soportable de ésta senda, para que el auto-odio genere en su contrario lo que realmente quiero, y pueda poco a poco volver al otro lado, que es donde está la vida.

3 comentarios:

Así hablo Zarathustra dijo...

Todos estamos un poco horadados ultimamente...

Salud!

El Heautontimorumenos dijo...

mareva, yo me siento tan lejanda de mi nose porque...

no imagino mi vida...
anque sea conmigo y me tengo no me la imagino

aveces me da tristesa rabiosa...que grita ya dejen de joder...
ya,...

y cuando llego a casa... es una felicidad miserable...
platicar 3 horas o dos...
algun dia me levantare en horas de la madrugada...


Un abrazo mareva...

no me olvides

Daniel dijo...

Hacia uno de los dos extremos hay una salida, ¿será más de lo mismo en ambas?

Cuidate.